Medicina de próxima generación: navegar por el uso de datos de ADN preservando al mismo tiempo la privacidad genética

Medicina de próxima generación: navegar por el uso de datos de ADN preservando al mismo tiempo la privacidad genética

La medicina genómica promete adaptar los tratamientos médicos al perfil genético único de un individuo, aumentando la eficacia de los tratamientos y reduciendo los efectos adversos. Si bien este invento fue indudablemente revolucionario, no estuvo exento de peligros. La misma información genética que contiene la clave para una mejor atención médica incluye detalles íntimos sobre la salud de una persona y su susceptibilidad a diversas enfermedades, lo que hace que la privacidad genética sea primordial.

En los Estados Unidos, se han promulgado leyes federales para abordar las preocupaciones sobre la privacidad genética. La Ley de No Discriminación por Información Genética (GINA) prohíbe la discriminación genética en los seguros médicos y el empleo. GINA garantiza que a las personas no se les pueda negar cobertura de seguro médico u oportunidades de empleo en función de su información genética. De manera similar, la Ley de Responsabilidad y Portabilidad del Seguro Médico (HIPAA) protege la privacidad y seguridad de la información de salud de un individuo, que incluye datos genéticos.

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De cara al futuro, los desafíos de la privacidad genética serán más complejos. El crecimiento de las bases de datos de ADN, la posible discriminación genética y la necesidad de cooperación internacional para controlar los datos genéticos son cuestiones que requieren atención constante.

A medida que nos adentramos más en la era genómica, es esencial un compromiso vigilante para proteger la privacidad genética para garantizar que los beneficios de la medicina genómica se realicen sin comprometer los derechos y la dignidad de las personas.

Este es un extracto. Lea la publicación original aquí.

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